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Mach poin
Te digo que tengo las pelotas llenas, así de una.
Porque yo seré medio cabrero, viste, tal vez de pocas pulgas, pero a mi por las buenas me sacan hasta la camiseta.
Por eso estoy hecho mierda. Mierda. Hija de puta. Hija de puta. ¿Como me puede hacer esto?
Ahora resulta que no me quiere. Bueno que me quiere si, pero que ya no esta enamorada, dice. Eso dice, la guacha de mierda.
Con todo lo que hice por ella. Vos sos testigo. ¿O no? Decíme si estoy equivocado. Decíme.
¿O alguna vez le faltó algo a esa turra? Quería la casa la tuvo. Me rompí el culo pero la tuvo. Quería el lavarropas y lo tuvo. Hasta lavavajillas, hija de puta. Así me paga. Y a los chicos: ¿Les faltó algo? ¿No tuvieron ropa, zapatillas, juguetes?Quisieron aprender folclore y fueron. Querían inglés y fueron. Yo mientras rompiéndome el culo. De sol a sol. Hasta de vacaciones los llevé algunas veces. Y esto lo remarco porque dejé cosas personales de lado para darles el gusto. Como ir al lago con los muchachos o con el equipo de futsal. Me viene ahora la memoria la vez que me perdí una final porque justo era un acto de fin de curso en el colegio del mas grande. Decí que perdimos, sino todavía me duraba el embole.
Es al pedo. Uno cree que es bueno y en realidad lo toman de boludo.
Sabés, ahora que me voy acordando me cago mas de bronca.
¿Cuando le negué un mango para ir a la peluquería? ¿O cuando quiso empezar con yoga o con pilates? ¿Cuándo? ¿Eh? Se me viene todo a la cabeza. La guita que habré gastado en celulares. Y en cepeú o las plaisteición para que hablar.
¿Acaso alguna vez le negué que viniera la hinchapelotas de la madre a visitarnos? Nunca.
Lo único que falta es que me diga que la descuidé, a ella o a los chicos.
Gasté fortunas en el dentista. Fortunas, mirá lo que te digo.
Hasta cuando necesitaron ir al psicólogo no dije ni mú. Y encima me tuve que bancar todas las huevadas que me decían, turros de mierda. Parecía que yo era el culpable de todo. Que me tenía que hacer cargo, decían. Manga de conchudos. La verdad que no si no la cagué ahí, cuando empezó a ir a la terapia como le decía ella. Porque viste, es como les abren el mate mal, ¿no?
Si, es cierto, ella andaba para el culo, de médico en médico. Si no era una cosa era otra. O engordaba como una vaca o quedaba hecha un fideo de flaca. Y a lo último medio que desvariaba. Chapa. Y me tenía la casa y los chicos totalmente abandonada. Daba lástima. Ahí, la verdad, nos dio una buena mano mi suegra, tengo que reconocerlo.
Y si. Con la terapia salió adelante. También tengo que reconocerlo.
Pero después como que se pasaron de rosca. Estaba lo mas bien y seguía yendo. Viste que les generan dependencia y no pueden dejar. Unos turros son.
Pero bueno, que está mejor, está mejor.
Y ahora me viene con esto.
Que hija de puta.
Yo que, como te dije, me jugué siempre por ella, por los chicos.
No me quiero dar manija, porque me enrosco que ni te cuento.
Me acuerdo como era cuando nos conocimos. Una chica de su casa era. Ideal para casarse, me acuerdo que pensé. La mina que vos sabés que te va a criar los hijos como corresponde. Te digo que como madre, no puedo reprocharle nada. Nada de nada.
Y como esposa hasta hace un tiempo tampoco. Nunca me jodió. Siempre al pié. Respetándome en todo. En la cama ni te cuento. Nunca dijo un no. Ella sabía cual era su lugar y que los hombres, viste, tenemos necesidades que hay que respetar. Lo mismo con la confianza. Yo sabía que me era fiel cien por cien. Como yo. Bueno, yo le fue prácticamente fiel, vos bien lo sabés. Y si tuve algún fato fue porque hay cosas que no podés dejarlas pasar. Eso sí. Jamás llevé una mina a mi casa. En eso siempre fui respetuoso. A mi hay cosas que me enseñaron mis viejos que son sagradas. Y la casa siempre la respeté. Salvo una vez, ahora que me acuerdo. Fue cuando nació la nena del medio. Yo, viste, estaba desesperado. No sé, tenía miedo que le pasara algo a ella. Y de ir al parto ni en pedo. Por lo impresionable que soy, vos me conocés. Claro, fue la vez que me hizo gamba la Turca. Como no podía moverme de casa vino ella. Nos echamos un polvo tremendo. Y por los cálculos que hice después fue mas o menos cuando estaba naciendo la nena. ¿Te das cuenta que coincidencia? Pero, bueno fue la única vez que hice algo así, te juro. Eso si, nunca le voy a terminar de agradecer a la Turca. Una amiga como pocas.
Por eso me duele todo esto.
Lo único que falta es que me haya cagado con alguno. Viste como son las cosas ahora. Cambió todo, y nadie está seguro de nada en esta vida.
Pero te juro, que yo no me entere porque la mato. Turra.
Yo que le di todo.
Imaginate.
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